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INFORMACIÓN NUEVA

Palmitato de chloromycetin ®

Suspensión

(Cloranfenicol)

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FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada 100 ml contienen:

Palmitato de cloranfenicol equivalente a 3.125 g
cloranfenicol

Excipiente c.b.p. 100 ml.

Una cucharadita de 5 ml contiene el equivalente a 156 mg de cloranfenicol.

INDICACIONES TERAPÉUTICAS: El cloranfenicol es un antibiótico que es útil clínicamente, y debe ser reservado para infecciones severas causadas por organismos susceptibles a sus efectos antimicrobianos, cuando agentes terapéuticos potencialmente menos peligrosos son inefectivos o están contraindicados. Sin embargo, el cloranfenicol puede ser seleccionado para iniciar una terapia antibiótica con base en la impresión clínica de que se piense que está presente una de las condiciones listadas más adelante. De manera concurrente se deben efectuar pruebas in vitro de sensibilidad, de forma tal que el fármaco pueda ser discontinuada tan pronto como sea posible, si agentes potencialmente menos dañinos son indicados por los resultados de dichas pruebas.

La decisión de seguir usando el cloranfenicol, en vez de otro antibiótico cuando ambos son sugeridos por los estudios in vitro como efectivos contra un patógeno específico, debe ser tomada con base en la severidad de la infección, la susceptibilidad del patógeno a los diferentes fármacos antimicrobianos y la eficacia de los diferentes fármacos en la infección (véase Precauciones generales).

Infecciones agudas causadas por Salmonella Typhi: El cloranfenicol es un fármaco de escogencia.1 Sin embargo, no se recomienda para el tratamiento de rutina del estado de portador de tifoidea.

Infecciones serias causadas por cepas susceptibles, de acuerdo con los conceptos expresados a continuación:

Especies Salmonella.

Haemophilus influenzae, específicamente infecciones meníngeas.

Rickettsia.

Grupo linfogranuloma-psitacosis.

Varias bacterias gramnegativas causando bacteremia, meningitis u otras infecciones gramnegativas serias.

Otros organismos susceptibles, que se haya demostrado que son resistentes a todos los demás agentes antimicrobianos apropiados.

Regímenes de fibrosis quística.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

Propiedades farmacocinéticas: Existe variación interindividual en la determinación de la farmacocinética de un paciente determinado con función hepática o renal insuficiente y/o inmadura (véase Dosis y vía de administración).

Absorción: El succinato sódico de cloranfenicol debe ser hidrolizado a su forma microbiológicamente activa y existe una latencia en la obtención de niveles séricos adecuados, en comparación con la base administrada I.V. La forma oral de cloranfenicol es fácilmente absorbida, se obtienen y mantienen niveles séricos adecuados con la dosis recomendada.

El cloranfenicol es fácilmente absorbido desde el tracto gastrointestinal (GI). El palmitato de cloranfenicol es hidrolizado en el tracto GI y se absorbe como cloranfenicol libre.

Después de la administración parenteral, con dosis acumulativas se obtiene un pico de 18 µg/ml cada 6 horas.

Después de la administración oral de una dosis única de un gramo de cloranfenicol base a adultos saludables, se obtuvieron concentraciones plasmáticas pico promedio de alrededor de 11 µg/ml, dentro del lapso de 1-3 horas.

1 En el tratamiento de la fiebre tifoidea, algunas autoridades recomiendan que el cloranfenicol se administre en dosis terapéuticas durante 8 a 10 días después de que el paciente se torne afebril, para disminuir la posibilidad de recaída.

La dosis acumulativa generó un pico de 18 µg/ml después de la quinta dosis de un gramo, cada 6 horas. Los niveles séricos promedios fueron de 8-14 µg/ml durante un periodo de 48 horas para ambas formulaciones, parenteral y oral.

Distribución: El cloranfenicol difunde rápidamente, pero su distribución no es uniforme. Las concentraciones mayores son encontradas en hígado y riñón y las más bajas en el cerebro y líquido cefalorraquídeo (LCR). El cloranfenicol ingresa al líquido cefalorraquídeo aún en ausencia de inflamación meníngea, apareciendo en concentraciones que son cerca de la mitad de las encontradas en la sangre.

Metabolismo: El cloranfenicol es inactivado principalmente en el hígado por la glucuronil transferasa.

Eliminación: En adultos con funciones renal y hepática normales, la mayor parte del fármaco es excretada en la orina. A pesar de la pequeña proporción del fármaco inalterada excretada en la orina, la concentración de cloranfenicol libre en la orina es relativamente alta. De 8 a 12% es excretado como cloranfenicol libre. Una proporción mayor (30%) se excreta sin cambios después de la administración I.V. El resto se excreta como metabolitos inertes, principalmente como glucuronato. Pequeñas cantidades del fármaco son encontradas en la bilis y en las heces después de la administración oral.

Propiedades farmacodinámicas: In vitro, el cloranfenicol ejerce principalmente un efecto bacteriostático sobre un amplio rango de bacterias gramnegativas y grampositivas y es fármaco contra rickettsias, el grupo linfogranuloma-psitacosis y Vibrio cholerae. Es particularmente fármaco contra Salmonella typhi y Haemophilus influenzae. El modo de acción es vía interferencia con inhibición, de la síntesis proteica en células intactas y sistemas libres de células.

CONTRAINDICACIONES: El cloranfenicol está contraindicado en individuos con hipersensibilidad y/o reacciones tóxicas conocidas al producto o sus componentes, síndrome del niño gris, insuficiencia hepática y/o renal grave, discrasias sanguíneas (leucopenia, trombocitopenia, anemia aplástica), depresión de medula ósea y/o antecedente de ésta, embarazo y lactancia.

PRECAUCIONES GENERALES:

Efectos hematológicos: Se conoce que ocurren discrasias serias y fatales (anemia aplásica, anemia hipoplásica, trombocitopenia, granulocitopenia y depresión de la médula ósea), después de la administración de cloranfenicol (véase Reacciones secundarias y adversas). Adicionalmente, existen informes de anemia aplásica atribuida al cloranfenicol, resultante después en leucemia. Después de la terapia a corto plazo y prolongadas con este fármaco han ocurrido discrasias sanguíneas. El cloranfenicol no debe ser usado cuando agentes potencialmente menos dañinos serán efectivos.

Es esencial que las funciones hematológicas se monitoreen cuidadosamente durante el tratamiento con cloranfenicol. Si bien las determinaciones hematológicas pueden detectar tempranamente cambios hematológicos periféricos, como leucopenia, reticulocitopenia o granulocitopenia, antes de que se tornen irreversibles, tales determinaciones no se pueden efectuar para detectar depresión de la médula ósea antes del desarrollo de anemia aplásica.

Es deseable que los pacientes sean hospitalizados durante la terapia, de forma que se puedan efectuar las determinaciones de laboratorio y las observaciones clínicas apropiadas.

Se deben efectuar determinaciones hematológicas en línea base y determinaciones repetidas aproximadamente cada dos días durante la terapia. El fármaco debe ser discontinuado ante la aparición de reticulocitopenia, leucopenia, trombocitopenia, anemia o cualquier otro hallazgo hematológico atribuible al cloranfenicol. Sin embargo, tales determinaciones no excluyen la posibilidad de aparición posterior de la depresión de la médula ósea de tipo irreversible.

Siempre que sea posible se deben evitar cursos repetidos del fármaco. El tratamiento no se debe continuar más allá de lo requerido para producir una curación con el menor o ningún riesgo de recaída de la enfermedad.

Se debe evitar la terapia concurrente con otros fármacos que pueden causar depresión de la médula ósea.

Insuficiencia hepática o renal: Niveles séricos excesivos de cloranfenicol pueden resultar de la administración de la dosis recomendada a pacientes con función hepática o renal insuficiente, incluyendo los debidos a procesos metabólicos inmaduros en el infante.

La dosis debe ser ajustada acordemente o preferiblemente; la concentración sérica debe ser determinada a intervalos apropiados (véase Dosis y vía de administración).

Síndrome gris (Gray Syndrome): Se debe tener precaución en la terapia de neonatos prematuros y de término completo, para evitar la toxicidad del síndrome gris. Los niveles séricos del fármaco deben ser monitoreados cuidadosamente durante la terapia del neonato (infante recién nacido).

En infantes y neonatos prematuros han ocurrido reacciones tóxicas, incluyendo fatalidades.

Los síntomas y signos asociados con esas reacciones, han sido referidos como el síndrome gris. Aunque el síndrome gris se ha reportado en neonatos nacidos de madres después de haber recibido cloranfenicol durante la labor de parto, en la mayoría de los casos la terapia con cloranfenicol ha sido instituida dentro de las primeras 48 horas de vida. A continuación se presenta un resumen de las determinaciones clínicas y de laboratorio que se han efectuado en esos pacientes.

Los primeros síntomas aparecieron después de 3 a 4 días de tratamiento continuo con altas dosis de cloranfenicol. Los síntomas aparecieron en el siguiente orden: distensión abdominal con o sin emesis, cianosis pálida progresiva, colapso vasomotor, acompañado frecuentemente por respiración irregular, muerte dentro de pocas horas después del inicio de esos síntomas.

El progreso de los síntomas desde el inicio hasta la muerte, se vio acelerado con programas de dosis mayores. Los niveles séricos del fármaco revelaron concentraciones de cloranfenicol inusualmente altas (sobre 90 µg/ml después de dosis repetidas).

La terminación de la terapia ante evidencia clara de la sintomatología asociada, frecuentemente revirtió el proceso con recuperación completa posterior.

General: El cloranfenicol no debe ser usado en el tratamiento de infecciones triviales o si no está indicado, como en gripes, influenza viral, infecciones de la garganta o como agente profiláctico para prevenir infecciones bacterianas.

El uso de cloranfenicol, al igual que con otros antibióticos, puede resultar en un sobrecrecimiento de organismos no-susceptibles, incluyendo hongos. Si durante la terapia aparecen infecciones causadas por organismos no-susceptibles, se deben tomar medidas apropiadas.

Se ha reportado diarrea asociada a Clostridium difficile (DACD) con el uso de casi todos los agentes antibacterianos, incluyendo cloranfenicol, y pueden tener un rango en intensidad desde diarrea moderada hasta colitis fatal. El tratamiento con agentes antibacterianos altera la flora normal del colon permitiendo el sobrecrecimiento de C. difficile.

C. difficile produce toxinas A y B las cuales contribuyen al desarrollo de la diarrea asociada con C. difficile (DACD). Las hipertoxinas que producen las cepas de C. difficile causan un incremento en la morbilidad y mortalidad pues esas infecciones pueden ser refractarias a la terapia antimicrobiana y pueden requerir colectomía. La DACD debe ser considerada en todos los pacientes que presenten diarrea después del uso de antibióticos. Una historia médica cuidadosa es necesaria desde que se ha informado de que la DACD ocurre hasta dos meses después de la administración de agentes antibacterianos.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: No existen estudios para establecer la seguridad del fármaco en el embarazo.

Como el cloranfenicol atraviesa fácilmente la barrera placentaria, la precaución en el uso del fármaco es particularmente importante durante el embarazo al final o durante el parto, debido al potencial de efectos tóxicos sobre el feto (véase Precauciones generales – Síndrome del niño gris).

El cloranfenicol se excreta en la leche materna. Se debe tener precaución en la terapia durante la lactancia, debido a la posibilidad de efectos tóxicos sobre el infante lactante (por ejemplo, síndrome gris, supresión de médula ósea).

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:

Desórdenes del sistema sanguíneo y linfático (véase Precauciones generales – Efectos hematológicos): El efecto adverso más serio de cloranfenicol es la depresión de la médula ósea. Se sabe que después de la administración de cloranfenicol ocurren discrasias sanguíneas serias y fatales (anemia aplásica, anemia hipoplásica, trombocitopenia y granulocitopenia). Un tipo irreversible de depresión de la médula ósea, resultante en anemia aplásica con alta tasa de mortalidad, se caracteriza por la aparición, semanas o meses después de la terapia, de aplasia o hipoplasia de la médula ósea. Periféricamente se observa más frecuentemente la pancitopenia, pero en pequeño número de casos sólo pueden ser deprimidos uno o dos de los tres principales tipos de células (eritrocitos, leucocitos, plaquetas). Puede ocurrir un tipo reversible de depresión de la médula ósea relacionado con la dosis e incremento del hierro sérico.

Este tipo de depresión de la médula ósea que se caracteriza por vacuolización de las células eritroides y disminución de reticulocitos y leucopenia, responde rápidamente al retiro de cloranfenicol.

También se ha reportado hemoglobinuria paroxística nocturna.

Desórdenes del sistema inmune: Anafilaxis, reacciones de Herxheimer han ocurrido durante la terapia para fiebre tifoidea.

Desórdenes psiquiátricos: Delirio, confusión mental, depresión leve.

Desórdenes del sistema nervioso: Cefalea, neuritis periférica usualmente después de terapia a largo plazo (si esto ocurre, el fármaco debe ser suspendida rápidamente), vértigo.

Desórdenes del ojo: Neuritis óptica, usualmente después de terapia a largo plazo (si esto ocurre, el fármaco debe ser suspendido rápidamente).

Desórdenes gastrointestinales: Náuseas, vómito, glositis y estomatitis, aftas, diarrea, dolor abdominal y enterocolitis, pueden ocurrir con baja incidencia.

Desórdenes cardiacos: Síndrome gris (véase Precauciones generales – Síndrome del niño gris).

Desórdenes de la piel y el tejido subcutáneo: Angiodema, erupciones maculares y vesiculares, urticaria.

Desórdenes generales y condiciones del sitio de administración: Fiebre.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: Se ha demostrado que el cloranfenicol retrasa la biotransformación de la tolbutamida, fenitoína y dicumarol en el hombre. El cloranfenicol debe ser usado con precaución si se administra concomitantemente con lincomicina, clindamicina o eritromicina. Experimentos in vitro han demostrado que los sitios de unión de la eritromicina, lincomicina, clindamicina y cloranfenicol se superponen y puede ocurrir inhibición competitiva. La terapia con rifampicina disminuye las concentraciones de cloranfenicol.

Se ha demostrado que el cloranfenicol aumenta las concentraciones séricas del tacrolimus, cuando estos fármacos se administran concurrentemente. Para evitar la toxicidad se recomiendan as disminuciones de las dosis y el monitoreo cuidadoso de los niveles de tacrolimus.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Véase Precauciones generales y Reacciones secundarias y adversas.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: No se han reportado hasta la fecha.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: El cloranfenicol, al igual que otros fármacos potentes, debe ser prescrito en las dosis recomendadas para que tenga actividad terapéutica. La inhibición de la mayoría de los organismos sensibles, se debe esperar con concentraciones de 5 a 20 µg/ml.

La concentración sérica deseada del fármaco, debe permanecer dentro de este rango durante la mayor parte del periodo de tratamiento. Con dosis de 50 mg/kg/día, divididas en 4 dosis y administradas con intervalos de 6 horas, usualmente se alcanzan y mantienen niveles de esta magnitud.

Excepto en ciertas circunstancias (por ejemplo, infantes prematuros, neonatos y en pacientes con insuficiencia hepática o renal), no se obtienen dichas concentraciones con dosis menores. Se debe mantener observación cercana del paciente y en el caso de que se presente cualquier reacción adversa, se debe disminuir la dosis o discontinuar el fármaco, si otros factores en la situación clínica lo permiten.

Uso en adultos: Los adultos deben recibir 50 mg/kg/día (aproximadamente 1 cápsula de 250 mg por cada 4.5 kg [10 lbs] de peso corporal) en dosis divididas con intervalos de 6 horas. En casos excepcionales, los pacientes con infecciones debidas a organismos moderadamente resistentes pueden requerir inicialmente dosis aumentadas de hasta 100 mg/kg/día para alcanzar los niveles séricos que inhiben el patógeno, pero esas dosis deben ser disminuidas tan pronto como sea posible. Los adultos con insuficiencia en la función hepática o renal, o en ambas, tienen disminuida la capacidad para metabolizar y excretar el fármaco.

En los casos de procesos metabólicos insuficientes, las dosis deben ajustarse acordemente.

Uso en pacientes pediátricos: Una dosis de 50 mg/kg/día en dosis divididas con intervalos de 6 horas, es efectiva contra la mayoría de los organismos susceptibles. Las infecciones severas (por ejemplo, bacteremia o meningitis), donde se desean niveles de fármaco adecuados en el líquido cefalorraquídeo, pueden requerir dosis de hasta 100 mg/kg/día; sin embargo, se recomienda la disminución de las dosis a 50 mg/kg/día tan pronto como sea posible. Los pacientes pediátricos con función hepática o renal insuficiente, pueden retener cantidades excesivas del fármaco.

Uso en neonatos: Un total de 25 mg/kg/día en 4 dosis iguales con intervalos de 6 horas, usualmente produce y mantiene concentraciones en suero y tejidos adecuadas para controlar la mayoría de las infecciones para las cuales está indicado el fármaco. Estas recomendaciones de dosificación son extremadamente importantes, ya que la concentración sérica en todos los neonatos prematuros y de término completo menores de dos semanas de edad, difiere de la de otros infantes (véase Dosis y vía de administración – Uso en pacientes pediátricos con procesos metabólicos inmaduros). Esta diferencia se debe a variaciones en la madurez de las funciones metabólicas del hígado y riñones.

Dosis aumentadas en esos pacientes, demandadas por infecciones severas, se deben dar solamente para mantener las concentraciones séricas dentro de un rango efectivo terapéuticamente. Después de las primeras dos semanas de vida, los neonatos de término completo pueden recibir un total de hasta 50 mg/kg/día, dividido igualmente en 4 dosis con intervalos de 6 horas.

Cuando dichas funciones están inmaduras (o seriamente insuficientes en los adultos), se encuentran concentraciones séricas elevadas del fármaco, con tendencia a aumentar con dosis sucesivas (véase Precauciones generales – Síndrome gris).

Uso en pacientes pediátricos con procesos metabólicos inmaduros: En infantes jóvenes y en otros pacientes pediátricos cuyas funciones metabólicas se sospechan inmaduras, una dosis de 25 mg/kg/día producirá usualmente concentraciones séricas terapéuticas del fármaco. Particularmente en esos pacientes, la concentración sérica debe ser monitoreada cuidadosamente por técnicas microbiológicas, cuando sea posible.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: Se ha demostrado que el cloranfenicol retrasa la biotransformación de la tolbutamida, fenitoína y dicumarol en el hombre. El cloranfenicol debe ser usado con precaución si se administra concomitantemente con lincomicina, clindamicina o eritromicina. Experimentos in vitro han demostrado que los sitios de unión de la eritromicina, lincomicina, clindamicina y cloranfenicol se superponen y puede ocurrir inhibición competitiva. La terapia con rifampicina disminuye las concentraciones de cloranfenicol.

Se ha demostrado que el cloranfenicol aumenta las concentraciones séricas del tacrolimus, cuando estos fármacos se administran concurrentemente. Para evitar la toxicidad se recomiendan la disminución de las dosis y el monitoreo cuidadoso de los niveles de tacrolimus.

PRESENTACIÓN: Frasco con 65 ml (31.25 mg/ml).

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese el frasco bien tapado a temperatura ambiente a no más de 30°C.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Literatura exclusiva para médicos. Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance de los niños. No se use en el embarazo y la lactancia.

PFIZER, S.A. de C.V.

Reg. Núm. 39604, SSA IV

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